El delantero gabonés ya fue el gran protagonista de la noche, puesto que un doblete suyo sirvió al Arsenal para remontar el tempranero tanto que Pulisic marcó a los cinco minutos de encuentro, y también acaparó todas las miradas en la celebración.

Él fue el encargado de recoger el trofeo de campeones, aunque sufrió un percance al acercarse a sus compañeros para levantarlo y dejó la anécdota de la noche.

En un abrir y cerrar de ojos a Aubameyang se le escapó el trofeo de las manos y se rompió por la parte de la base, quedando partido en dos trozos que el atacante del Arsenal trató rápidamente de volver a encajar.

Esto hizo que tanto sus compañeros como el resto del cuerpo técnico que le esperaban para celebrar la victoria se partieran de risa, dejando unas imágenes que no tardaron en dar la vuelta al mundo.