Els Amics de les Arts en acústico en el Grec

La pandemia también ha destrozado los planes de Els Amics de les Arts. El grupo -reducido a trío tras la salida de Eduard Costa- tenía previsto lanzar su quinto álbum, El senyal que esperaves, antes de iniciar una apretada gira veraniega de promoción. Pero el Covid-19 no entiende de planificaciones; el disco aún permanece inédito y los conciertos se han cancelado.

Han ido adelantando hasta cinco singles, de los diez temas que integran el álbum, pero la idea del concierto del Grec surgió de la manera en que durante el confinamiento recrearon su repertorio en YouTube, buscando la proximidad en una serie de videos, de un modo intimista que recuerda los inicios de la banda, en el extremo opuesto del concierto que ofrecieron en el Palau de la Música, en la despedida de Costa, con orquesta y coro.





(Mané Espinosa)




Joan Enric Barceló (voz y guitarra), Ferran Piqué (voz, guitarra y bases) y Dani Alegret (voz y piano) han confeccionado unos arreglos que están a las antípodas de su festiva música, potenciando las armonías vocales y los detalles, dejando para mejor ocasión el acento bailable de algunos temas nuevos.

Con una sobria escenografía, reducida a tres sillas, piano de cola, un portátil y pequeños focos, el carácter recogido de la propuesta se hizo evidente desde la inicial Tots els homes d’Escòcia, tras una intro pregrabada en el que un padre habla a su hijo sobre el confinamiento y que acaba con “que nuestra victoria sea hacernos los días más dulces”. Tras reconocer que han echado mucho en falta a su publico, dijeron que el concierto seria como estar en una reunión de amigos después de la cena y que Songoku era catalán, antes de abordar Per mars i muntanyes con un fondo de bases electrónicas y haciendo gala de un gran dominio a las voces.

A continuación llegó el turno de Deja-vu, con la ayuda de una violonchelista, después de bromear sobre lo espectacular que tenía que ser la gira que preparaban, los monos de la selva que compraron de atrezzo en Amazon y explicar que para tan especial ocasión tocarían las canciones que sus fans escogieron durante el confinamiento, las que son más para dentro.

(Mané Espinosa)









En el preludio de Ciència-ficció recordaron de qué iba la canción; de lo que daríamos por volver a recuperar la impresión que nos producen por primera vez algunos libros o películas, haciendo gala de nuevo de un gran refinamiento vocal. Siguieron haciendo uso de su sentido del humor en largas introducciones, bromeando con Joan Dausà, antes de tocar Apunto Shakespeare, introducida por un piano minimalista que desembocó en un medio tiempo de carácter narrativo con final en crescendo dominado por un solo de guitarra eléctrica.

La nota humorística llegó antes de interpretar La senyal que esperaves, pieza que contó con la coreografía de una bailarina en el escenario. Un fallo informático interrumpió el espectáculo, momento que los músicos aprovecharon para tocar una versión de Bailar pegados que despertó la simpatía del público.

El repertorio incluyó temas como Louisiana o els camps
de cotó o Els ocells, donde contaron con el acompañamiento a la trompeta de Andrea Motis, quien también cantó. Asimismo estaba previsto que alternasen clásicos como L’home que treballava fent de gos,o la infaltable Jean-Luc con estrenos como la balada E
t vaig dir a modo de cierre.





Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*