Un segunda ola del virus desata la alarma en Vietnam y China

Una segunda ola de contagios por coronavirus ha obligado a China y Vietnam a tomar medidas drásticas. El Gobierno de Vietnam, país que se mantiene sin muertes por el patógeno, confinó ayer la turística ciudad de Danang, una medida hasta ahora sin precedentes. Mientras, Hong Kong prohibió las reuniones de más de dos personas, cerró los restaurantes por primera vez desde el inicio de la pandemia e impuso la mascarilla obligatoria en los lugares públicos. La transmisión comunitaria en China ha alcanzado cifras no vistas desde el mes de marzo.

Vietnam reactivó el lunes las alarmas ante el inesperado regreso de la Covid-19 al registrar cuatro contagio comunitario en los últimos días tras 99 en los que solo se habían detectado infecciones importadas. El foco se encuentra en Danang, donde el sábado se confirmó el primer caso, un hombre de 57 años en estado crítico y el domingo se informó de otros tres contagios. Las autoridades impusieron el uso obligatorio de la mascarilla, el cierre de negocios no esenciales y prohibieron las reuniones de más de treinta personas.






Primera ciudad confinada

Hanói confina por primera vez una ciudad al detectar en dos días cuatro casos de transmisión local





Además, Hanói anunció la evacuación de 80.000 personas, en su mayoría turistas nacionales, hacia sus ciudades de origen, una operación que llevará al menos cuatro días con unos cien vuelos diarios. Serán los únicos vuelos que entren y salgan de Danang, un duro golpe para una economía local que hasta ahora estaba salvando la temporada gracias al turismo interno.

El Gobierno vietnamita también recomendó el uso de la mascarilla en el resto del país y algunos centros de trabajo y los hospitales reactivaron los protocolos de seguridad. Eventos de ocio o deporte, como la liga de fútbol, fueron suspendidos.

Con las fronteras cerradas desde el 23 de marzo salvo para los vietnamitas repatriados y trabajadores expertos extranjeros –a quienes se somete a tests y a cuarentena obligatoria–, el regreso del virus ha descolocado a los rastreadores, que siguen sin detectar el origen del nuevo foco. Una de las hipótesis que se barajan es la entrada ilegal de ciudadanos chinos en la zona, por lo que el primer ministro ordenó que se refuercen los controles fronterizos.

Las autoridades vietnamitas han sido alabadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por su rápida respuesta a la pandemia. Algunas de las claves para llegar hasta aquí sin muertos y con solo 420 casos han sido la eficacia de sus equipos de rastreo, los test sistemáticos a cualquiera que hubiera estado en contacto con un infectado y el confinamiento selectivo.





Mientras tanto, en China las infecciones no relacionadas con personas procedentes del extranjero alcanzaron su número más alto desde principios de marzo, con un total de 57 transmisiones nacionales de un total de 61 nuevos casos notificados. En el noreste del país, la provincia de Liaoning comunicó un quinto día consecutivo de nuevas infecciones y la provincia de Jilin informó de dos nuevos casos por primera vez desde finales de mayo.

Por su parte, Hong Kong anunció la prohibición de las reuniones de más de dos personas, el cierre de los restaurantes y la obligatoriedad de usar mascarillas en los espacios públicos durante los próximos siete días.

La ciudad de siete millones de habitantes ha registrado un aumento en las transmisiones locales en las últimas tres semanas. Ayer se reportaron 145 nuevo casos, el sexto día consecu-tivo con cifras de tres dígitos. Desde finales de enero, más de 2.700 personas han sido infectadas en Hong Kong, 20 de las cuales han muerto.





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